13 may. 2012


Generando Género: Sebas, mi King

Llevo un tiempo queriendo contar mi experiencia con Sebas, mi alter ego masculino. Nació el 21 de abril gracias al taller de Drag King organizado por Píkara Magazine junto a M en Conflicto. El taller Drag King no es disfrazarse de hombre, sino convertirte en él y lograr el passing (pasar desapercibido) a la vez que exploras el género. Llevaba ya un tiempo queriendo encontrar a mi king y apareció Sebas...aunque podría resumirlo en que me sirvió de mucho no poder hacer nada. Me explico. Me sirvió para:

Sebas el Músico


  • Hacerme aún más consciente de cómo la movilidad corporal y la expresividad facial se reducen considerablemente de mujer a hombre. En cuanto me transformé noté cómo la cabeza y la espalda pasaban a ser la misma cosa. Es decir, para mirar hacia atrás, tenía que girar desde la cintura cuando habitualmente tan sólo tengo que girar el cuello.. ¡Y qué decir de la sonrisa! !No sabía que sonreía con toda la cara! Pero cuando lo hacía, Sebas ya no era mi King, sino un disfraz..así que tuve que reducir mi sonrisa sólo a la boca..limitándome bastante, ya no sólo por la reducción del movimiento, sino también por el número. De hecho, a todos nos pasó que sonreíamos mucho menos que habitualmente.
  • Una de las cosas que más me llamó la atención de lo que nos contó Mario/Marina fue  cómo el género masculino se construye sobre la negación: No puedes parecer una mujer, no puedes parecer amanerado, no puedes mostrar tus emociones..y un largo etcétera.
  • Las conversaciones entre nosotros no fluían. En algún momento me pillé hablando de algo que me había pasado desde el género femenino y me sentía incómodo. Los temas en los que sí nos manejábamos eran del tipo: ¿Dónde vamos? ¿Has visto a ese grupito de ahí?...todo ello entre golpecitos entre nosotros, nada de roces.
  • A la hora de acercarme para hablar, las distancias interpersonales cambiaban también..y los abrazos pasaron a ser leves acercamientos con golpes en la espalda.
Definitivamente, aunque me aburrí con tanta limitación, me encantaría repetir para explorar más tanto a Sebas como la construcción del género a veces tan sutil...y algo muy, pero que muy curioso fue que, en el momento en el que nuestro King vio la luz, dejamos de tener frio...curioso.

Hasta ese día yo pensaba que era poco femenina, pero fue conocer a Sebas y sentir cómo la construcción del género es aún más sutil de lo que pensaba. Tanto Bruno como Nacho también han contado sus experiencias.
Sebas con Nacho, Bruno y Mario

Aquí os dejo un claro ejemplo de Iris Segundo:



En el caso de no poder ver el vídeo aquí, podéis verlo directamente en vimeo.

3 comentarios:

  1. Oye, pues el Sebas tiene un punto! y se parece a sabina!

    Sara

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  2. Hola Sara! Le haré llegar tus palabras, que seguro que le hacen mucha ilusión :). Y el parecido con Sabina ni te cuento!

    Un abrazo!

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  3. Hola!. ¡que puntazo el Sebas! ¿no?. Me ha encantado las reflexiones sacadas de la experiencia; dan ganas de explorarla y un puntillo de sustillo ante el descoloqueer. Me gustó también leer a Bruno y Nacho.

    Un abrazo. Laura

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¡¡Muchas gracias por contribuir!!

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