¿Cómo hablo de masturbación con mi hijo?
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| Ilustración de Sonia R. Arjonilla. Más en su blog. |
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| Ilustración de Sonia R. Arjonilla. Más en su blog. |

“No estoy segura de si lo que siento son orgasmos, aunque sí que disfruto y siento temblores y contracciones en la vagina. Estoy acomplejada porque los tíos con los que he estado piensan que no he disfrutado del todo. ¿Cómo sé que he llegado al final?”
Como ya hablábamos en otro artículo, las personas somos un conglomerado bio-psico-social y en el tema del orgasmo no iba a ser menos. La duda sobre si se ha tenido o no un orgasmo es muy habitual tanto en terapia como en talleres, pues no siempre nuestras sensaciones coinciden con lo que hemos visto que tiene que ser.
Endiosar el orgasmo como meta de las relaciones sexuales genitales, ya sea en pareja o en solitario, provoca que el proceso por el que se llega sea menospreciado, evaluando la relación en función de la presencia o ausencia del orgasmo. Es decir, se convierte en el evaluador de las relaciones. Muchas parejas pueden estar pasándolo de lujo en un encuentro pero, si llega un punto en el que no se produce el orgasmo, todo lo anterior desaparece, instalándose una sensación de derrota. Esta persecución del orgasmo como único fin muchas veces provoca lo contrario, es decir, que no aparezca. Y no nos acordamos que el orgasmo nunca viene cuando se le llama, sino donde escucha la fiesta. La valoración, para que nos sea beneficiosa, es aconsejable hacerla desde cómo lo disfruto. Simplemente con sentirlo y disfrutarlo, ya se ha llegado al “fin”.
Un error muy común es equiparar placer y orgasmo...seguir leyendo
El modelo de relaciones sexuales vigente actualmente, en el que depositamos la responsabilidad de nuestro placer en otra persona, siendo nosotros/as a su vez responsables del de los demás, da lugar a vivir la sexualidad de una manera conflictiva puesto que se presupone que cada persona es adivina de los pensamientos, sensaciones y emociones de la persona con la que comparte su tiempo, dando lugar a la impotencia de ver que esto no es posible. Con “El Placer está en tus Manos” se promovía la reflexión sobre ese modelo y la creación de uno nuevo donde cada cual es consciente de lo que quiere, de cómo quiere vivirse y disfrutarse, y con quién quiere hacerlo, pudiendo así vivir la sexualidad de una manera más libre. Y si una persona se vive bien, hay más posibilidades de que la gente que tiene cerca haga lo mismo. ![]() |
| Cápsula, de BS |


